dijous, 15 de gener de 2015

Un malson amb aire condicionat


"El automóvil se dibuja en mi imaginación como el símbolo mismo de la falsedad y el espejismo. Ahí están, miles y miles de ellos, en tal profusión que pareciera que no hay hombre tan pobre que no pueda poseer uno. En Europa, Asia y África, las masas de trabajadores exhaustos contemplan con ojos húmedos este Paraíso en el que el obrero va a trabajar en su propio coche (...). Ven un bonito y brillante coche que ronronea como un gato; ven infinitas carreteras de hormigón tan suaves y lisas que al conductor le cuesta trabajo mantenerse despierto; ven cines que parecen palacios, ven grandes almacenes con maniquíes vestidos como princesas. Ven el brillo y la pintura, las fruslerías, los cacharros, los lujos; no ven la amargura en el corazón, el escepticismo, el cinismo, el vacío, la esterilidad, la desesperación, el desaliento que devora al trabajador americano.

Henry Miller, 1940. A Una pesadilla con aire acondicionado, Navona Editorial, Barcelona, primera edició, octubre del 2013. Traducció de José Luís Piquero

Ens hem comprat un cotxe. 

 Llúcia Garcia i Torras